• TALLERES PARA NIÑOS MES DE JULIO

    TALLERES PARA NIÑOS MES DE JULIO

    20 de Mayo de 2018

    Durante el mes de Julio se van a realizar tres talleres para niños de primaria. Son talleres grupales  de máximo  4 niños
    - Taller de inteligencia Emocional
    -Taller de Habilidades Sociales
    -Taller de técnicas de Estudio

  • Autismo: niños y niñas presentan diferencias en el cerebro

    Autismo: niños y niñas presentan diferencias en el cerebro

    4 de Junio de 2015

    Autismo: niños y niñas presentan diferencias en el cerebro

    Fuente: Molecular Autism

    Referencia: Volumen 6, número 24, página(s)

    Fecha: Mayo 2015

    MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS)

    Los niños varones con autismo tienen importantes diferencias estructurales en el cerebro en comparación con las mujeres con la enfermedad, según un estudio publicado en la revista de acceso abierto ‘Molecular Autism’. La revista publica una serie especial de artículos que buscan en los vínculos entre sexo/género y el autismo, revelando nuevos datos sobre el papel de las hormonas sexuales prenatales y el “efecto protector femenino”.

    Los trastornos del espectro autista son más frecuentes en hombres que en mujeres, con un sesgo masculino sobre femenino de 2 o 3 sobre 1 en la prevalencia encontrado consistentemente en los estudios.

    “El autismo siempre ha sido percibido como una enfermedad que ocurre con más frecuencia en los hombres, lo que significa que las mujeres están por lo general poco representadas en los estudios de investigación. Esto significa que hay riesgo de que la literatura científica y clínica proporcione una comprensión parcial, basándose en el autismo masculino”, dice el  editor invitado Meng-Chuan Lai, del Centro de Investigación del Autismo de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.

    “Pero el autismo no es claramente un problema masculino. Delinear el papel que el sexo y el género juegan en las características del autismo, a través de múltiples niveles, puede determinar tanto nuestra capacidad para identificar la enfermedad como conducir a una mayor comprensión de su desarrollo psicológico como de su biología”, añade.

    Investigadores del Instituto MIND de la Universidad de California, Davis, en Estados Unidos, encontraron diferencias de sexo en los niños con autismo cuando se mira a la organización de las fibras en el cuerpo calloso, el mayor haz de fibras nerviosas en el cerebro.

    El estudio incluyó a 139 niños de entre 3 a 5 años con autismo (112 varones/27 mujeres) y 82 niños con desarrollo típico (53 varones/29 mujeres). Utilizando resonancia magnética, los investigadores estudiaron el patrón de las fibras nerviosas que se proyectan desde el cuerpo calloso a diferentes regiones del cerebro.

    De esta forma, hallaron diferencias sexuales claras en los resultados. Aunque tanto los hombres como las mujeres con autismo tenían alteraciones en las regiones del cuerpo calloso conectado al lóbulo frontal, el patrón de alteraciones difiere entre los sexos.

    En particular, los varones con autismo presentaban regiones del cuerpo calloso más pequeñas que conectan con la corteza orbitofrontal, que está implicada en el procesamiento emocional y la toma de decisiones relacionada con la recompensa. Por el contrario, las mujeres con autismo poseían regiones del cuerpo calloso más pequeñas que conectan con la corteza frontal anterior, que participa en la “función ejecutiva”, como la planificación.

    El trabajo sugiere que hombres y mujeres con autismo deben ser evaluados por separado y no suponer que comparten el mismo patrón de la estructura atípica del cerebro. Además, esta investigación sugiere que las diferencias en el cuerpo calloso se establecen en el desarrollo temprano, antes de los tres años de edad.

  • Las víctimas de ‘bullying’

    Las víctimas de ‘bullying’

    4 de Junio de 2015

    Las víctimas de ‘bullying’ no suelen convertirse en adultos inadaptados

    Fuente: American Psychologist

    Referencia: Volumen 70, número 4, página(s)

    Fecha: Mayo-Junio 2015

    MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS)

    Un número especial de «American Psychologist» ofrece una revisión exhaustiva de más de cuarenta años de investigación sobre «bullying», el acoso entre los jóvenes en edad escolar. Los distintos artículos publicados explican que la víctima del acoso escolar no tiene por qué convertirse en un adulto inadaptado, que el bullying se da en ambos sexos y que es una forma de agresión interpersonal pero también grupal, caracterizada por una relación en la que hay un desequilibrio de poder entre los dos durante un periodo de tiempo y en la que el «matón» está socialmente integrado y tiene altos niveles de popularidad entre sus iguales.

    «La tradición de los matones ha penetrado mucho en la literatura y la cultura popular. Sin embargo, la intimidación como una forma distinta de la agresión interpersonal no ha sido estudiada sistemáticamente hasta la década de 1970. La atención al tema desde entonces ha crecido de manera exponencial», señala Shelley Hymel, profesora de Desarrollo Humano, Aprendizaje y Cultura en la Universidad de Columbia Británica, en Canadá.

    Esta experta académica escribe sobre el tema en el número especial junto con Susan M. Swearer, profesora de Psicología de la Escuela de la Universidad de Nebraska-Lincoln, en Estados Unidos. «Inspirada por la Conferencia de 2011 de la Casa Blanca para la Prevención del Acoso Escolar, esta colección de artículos documentan la comprensión actual del acoso escolar», señala.

    El número especial consiste en un resumen introductorio de Hymel y Swearer, codirectoras de la Red de Investigación Bullying, y cinco artículos en diversas áreas de investigación sobre la intimidación, incluyendo los efectos a largo plazo del «bullying» en la edad adulta, razones por las que niños acosan a otros, los efectos de la leyes contra la intimidación y las maneras de traducir la investigación en la práctica contra el acoso escolar.

    No todos inadaptados

    En «Resultados a largo plazo en los adultos de la victimización entre iguales en la infancia y la adolescencia: caminos al ajuste y desajuste», Patricia McDougall, de la Universidad de Saskatchewan, y Tracy Vaillancourt, de la Universidad de Ottawa, ambas en Canadá, destacan que la experiencia de ser intimidado es dolorosa y difícil. Su impacto negativo en el funcionamiento académico, la salud física y mental, las relaciones sociales y la autopercepción, puede soportarse a través de los años escolares, pero no todos los niños víctimas se convierten en adultos inadaptados.

    En este artículo, los autores proporcionan una visión general de los resultados negativos experimentados por las víctimas a través de la infancia y la adolescencia y algunas veces en la edad adulta. A continuación, analizan los resultados de estudios prospectivos para identificar los factores que conducen a diferentes resultados en distintas personas, incluyendo en su biología, el tiempo, los sistemas de apoyo y la autopercepción.

    En otro de los informes, «Un marco relacional para la comprensión del bullying: antecedentes del desarrollo y resultados», de Philip Rodkin y Dorothy Espelage, de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign, y Laura Hanish, de la Universidad Estatal de Arizona, en Estados Unidos, describen la intimidación desde una perspectiva de relación. Para distinguir la intimidación de otras formas de agresión, debe existir una relación entre el agresor y la víctima, tiene que haber un desequilibrio de poder entre los dos y ha de llevarse a cabo en un periodo de tiempo.

    Relación «matón-víctima»

    «El acoso es perpetrado dentro de una relación, aunque una relación coercitiva, desigual y asimétrica que se caracteriza por la agresión», escriben los autores. Dentro de esa perspectiva, la imagen de los matones como jóvenes socialmente incompetentes que dependen de la coacción física para resolver los conflictos no es más que un estereotipo.

    Aunque este tipo de relación «matón-víctima» existe y es principalmente masculina, los científicos describen otro tipo de matón que está socialmente más integrado y tiene sorprendentemente altos niveles de popularidad entre sus iguales. En cuanto al sexo de las víctimas, la intimidación es igual de probable que ocurra entre niños y niñas, porque se produce entre grupos del mismo sexo.

    El documento de Catherine Bradshaw, de la Universidad estadounidense de Virginia, «Traduciendo investigación a la práctica en la prevención de la Intimidación», revisa la investigación y la ciencia relacionada con el desarrollo de un conjunto de recomendaciones para programas eficaces de prevención del acoso escolar.

    A partir de los resultados mixtos de los programas existentes, la autora identifica los elementos esenciales de los enfoques de prevención prometedores, por ejemplo, una estrecha supervisión del parque infantil, la participación de la familia, y estrategias consistentes de gestión del aula, y recomienda tres enfoques escalonados de salud pública que pueden asistir a los estudiantes en todos los niveles de riesgo. Según esta experta, los esfuerzos de prevención deben ser sostenibles e integrados para lograr un cambio.

    Un problema grupal

    «La comprensión de la psicología de la intimidación: hacia un modelo social-ecológico de diátesis-estrés», por Susan Swearer, de la Universidad de Nebraska-Lincoln, y Shelley Hymel, de la Universidad de British Columbia, señala que la participación de los niños en la intimidación varía a través de los roles y en el tiempo. Un estudiante puede ser víctima de los compañeros de clase e intimidar a un hermano en casa.

    El acoso es una forma compleja de agresión interpersonal que puede ser a la vez un proceso de uno a uno y un fenómeno de grupo, que afecta negativamente no solo a la víctima, sino también al matón y los testigos. En este trabajo, los autores sugieren un modelo integrado para el examen de la intimidación y la victimización que reconoce la naturaleza compleja y dinámica de la intimidación a través de múltiples ajustes en el tiempo.

    Desde el tiroteo en Columbine High School (Estados Unidos) en 1999, todos los estados excepto uno han aprobado leyes contra la intimidación y múltiples decisiones de los tribunales han hecho de las escuelas más responsables de la victimización entre iguales, como se recuerda en «Leyes y políticas sobre el concepto de acoso escolar en la escuela», de Dewey Cornell, de la Universidad de Virginia, y Susan Limber, de la Universidad de Clemson, ambas en Estados Unidos.

    Desafortunadamente, los enfoques jurídicos y políticos actuales, que están fuertemente enraizados en las leyes sobre el acoso y la discriminación, no proporcionan una protección adecuada para todos los estudiantes intimidados, lamentan los autores. En este artículo, estos expertos proporcionan una revisión del marco jurídico que sustenta muchas de las leyes contra el «bullying» y hacen recomendaciones sobre las mejores prácticas para la legislación y políticas para abordar eficazmente el problema del acoso en la escuela.

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  • Curioso: La incidencia de la hiperactividad parece disminuir con la altitud

    Curioso: La incidencia de la hiperactividad parece disminuir con la altitud

    16 de Abril de 2015

     abril, 2015

    La incidencia de la hiperactividad parece disminuir con la altitud

    Fuente: Journal of Attention Disorders

    Fecha: Marzo 2015

    MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

    Investigadores de la Universidad de Ciencias de la Salud de Utah, en Estados Unidos, han descubierto como la incidencia del trastorno del déficit de atención e hiperactividad, el TDAH, disminuye sustancialmente a medida que aumenta la altitud.

    El trabajo, publicado en la revista ‘Journal of Attention Disorders’, se une a otros trabajos previos que también habían demostrado los efectos para la salud de vivir en zonas con una altitud elevada, vinculado por ejemplo a mayores tasas de depresión y suicidio.

    Sin embargo, apuntan los autores, no todo son malas noticias, ya que un análisis de dos encuestas nacionales de salud reveló que los estados con una altitud media de 6.100 pies (unos 1.800 metros) tenían la mitad de casos que aquellas regiones situadas al nivel del mar.

    Uno de los trabajos, de 2007, analizó un total de 91.642 hogares en los que se encontraron un total de 73.123 niños de 4 a 17 años diagnosticados con TDAH leve, moderado o grave. Y el otro trabajo, de 2010, contó con un total de 40.242 niños.

    Los investigadores correlacionaron el número de casos de TDAH diagnosticado con la altitud media de 48 estados y el distrito de Columbia y vieron que por cada pie (30,48 centímetros) que aumentaba la altitud media, la probabilidad de ser diagnosticado se reducía un 0,001 por ciento.

    De este modo, los datos mostraron que en Carolina del Norte, cuya altitud media es de 869 metros sobre el nivel del mar, tuvo el mayor porcentaje de niños diagnosticados con TDAH (un 15,6 por ciento del total), seguida de cerca por los estados de Delaware, Luisiana y Alabama, que tiene una altitud media de menos de 300 metros.

    En cambio, en Nevada, que tiene una altitud media de 5.517 metros sobre el nivel del mar, encontraron el porcentaje más bajo, con apenas un 5,6 por ciento, seguido de Utah, con un 6,7 por ciento.

    Prueba de ello, en la capital de este segundo estado, Salt Lake City, que está a unos 4.300 metros de altura, la prevalencia de casos era un 38 por ciento menor en comparación con las ciudades situadas en la costa.

    El estudio también tuvo en cuenta otros factores como el peso al nacer, la etnia y el sexo, ya que los hombres son más propensos a tener TDAH.

    EN ZONAS ALTAS, AUMENTA LA PRODUCCIÓN DE DOPAMINA

    La posible explicación de esta diferencia puede estar en la producción de dopamina en niveles más elevados como respuesta a la hipoxia hipobárica, que se produce cuando las personas respiran aire con menos oxígeno.

    La disminución de los niveles de dopamina se asocian con el TDAH por lo que, cuando los niveles de esta hormona aumenta, el riesgo de sufrir este trastorno se reduce. No obstante, los autores creen que estas diferencias podrían estar condicionadas por desigualdades regionales en el diagnóstico.

    “Frente a otros estudios que muestran que hay trastornos del estado de ánimo en los que la hipoxia hipobárica asociada a la altitud pueden servir como una especie de factor de estrés ambiental, estos resultados muestran como, en el caso del TDAH, la altitud puede ser un factor protector”, ha defendido Douglas G. Kondo, autor del trabajo.

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  • El Carlos III ultima la puesta en marcha de un registro nacional de personas con autismo

    El Carlos III ultima la puesta en marcha de un registro nacional de personas con autismo

    9 de Abril de 2015

    El Carlos III ultima la puesta en marcha de un registro nacional de personas con autismo

      MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

      El Instituto de Salud Carlos III, a través de su Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER), está ultimando la puesta en marcha de un registro de personas diagnosticadas en España con un trastorno del espectro autista (TEA).

      Se estima que el grado de incidencia de este trastorno ha aumentado en los últimos años, ya que en los años 70 afectaba a uno de cada 10.000 nacimientos y ahora las estimaciones apuntan a un caso cada 150 recién nacidos, de ahí la necesidad de conocer el mapa real de la enfermedad en España.

      Caracterizado por una perturbación del sistema nervioso central de origen neurobiológico (por causas de origen genético y/o por trastornos durante el desarrollo embrionario), su manifestación varía mucho en grado y forma de unas personas a otras.

      Está presente desde el nacimiento y continuará durante toda su vida pero, por el momento, se trata de una enfermedad sin cura, recuerda el Carlos III, lo que obliga a “dedicar todos los esfuerzos y mecanismos posibles” no solo a avanzar en la investigación sino a desarrollar al máximo las habilidades que tiene cada persona con autismo.

      Para ello, y ante el próximo Día Mundial que se celebrará este jueves, 2 de abril, el Carlos III ha recordado que en los últimos 5 años han dedicado más de un millón de euros (1.246.812) a la financiación de once nuevos proyectos de investigación relacionados con el autismo.

      El objetivo, según han explicado, es buscar respuestas desde los frentes más diversos: las bases genéticas de la alteración y sus consecuencias en el trastorno, el posible papel de la oxidación, la búsqueda de predictores de respuesta al tratamiento farmacológico, el solapamiento entre los trastornos psicóticos y los del espectro autista, el incremento del conocimiento y la mejora de la respuesta al TEA en el marco europeo.

      Los estudios se han desarrollado o se están desarrollando en Madrid (Hospital Universitario de la Paz, Hospital Universitario Gregorio Marañón e IIER-ISCIII), en Cataluña (Universidad Pompeu Fabra, Hospital Clínico de Barcelona, Fundación Mutua de Terrassa e Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili de Reus) y en Andalucía (Facultad de Medicina de Sevilla).

      De todos ellos, el Gregorio Marañón es el centro que aglutina más proyectos, cuatro de los de los once financiados. Precisamente, la Federación Autismo Madrid, acaba de otorgar uno de sus Reconocimientos anuales a uno de los grupos de dicho centro, integrado en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) por su labor investigadora en este campo.

      Este grupo lleva a cabo una línea de investigación centrada en el estudio de las bases biológicas de los TEA y el estudio del solapamiento de dicho trastorno con los trastornos psicóticos.

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    • Mejorar el diagnóstico precoz y “sacar de la sombra” a las personas con autismo

      Mejorar el diagnóstico precoz y “sacar de la sombra” a las personas con autismo

      9 de Abril de 2015

      31 marzo, 2015

      Alonso anima a mejorar el diagnóstico precoz y “sacar de la sombra” a las personas con autismo

        MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

        El ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, ha defendido la necesidad de ofrecer un abordaje integral para la atención del trastorno del espectro autista, que afecta a unas 350.000 personas en España, y propone mejorar su detección precoz para “sacar de la sombra” a los afectados que todavía no están correctamente diagnosticados.

        Durante un acto conmemorativo sobre el Día Mundial de Concienciación sobre este trastorno, que se celebrará el próximo 2 de abril, el titular de Sanidad ha destacado la necesidad de que este trastorno, que afecta a uno de cada 150 recién nacidos, sea “cada vez más visible” en España y, para ello, es necesario impulsar diferentes iniciativas en el ámbito sanitario, educativo y laboral.

        En este sentido, Alonso ha reconocido que los avances de la medicina genómica han permitido tener un “conocimiento más específico” de estas enfermedades de base genética, clave también de cara a “mejorar el diagnóstico y dar la posibilidad de ofrecer cuanto antes el tratamiento adecuado para cada paciente”.

        CRIBADO EVOLUTIVO

        De hecho, ha avanzado que están trabajando en una estrategia nacional para el abordaje del autismo y, entre las propuestas que se están barajando, está la implantación de un cribado evolutivo para detectar los casos de riesgo en los tres primeros años de vida en la Atención Primaria y facilitar la evaluación de las capacidades de estos niños lo antes posible “con el objetivo de impulsar un plan de apoyo para estos pacientes”. ”Todavía hay muchas personas que no sabemos que tienen este problema, no se han detectado y viven en la sombra de este trastorno. Es un día para que salga la luz. Mientras estas personas no estén plenamente integradas, nuestra sociedad no estará completa”, ha defendido Alonso.

        Por su parte, el presidente de Autismo España, Miguel Ángel de Casas, ha destacado que “la detección precoz es fundamental” ya que “cuanto antes se diagnostica mejores son sus expectativas de calidad de vida en la edad adulta”.

        En este sentido, ha destacado que en los últimos años los avances en este ámbito “están siendo muy interesantes” en España y cada vez se identifican más pacientes y a una edad más temprana, aunque “todavía estamos lejos de otros países como Estados Unidos”, según ha reconocido.

        De hecho, mientras que en España el diagnóstico suele confirmarse entre los dos y tres años de vida, en Estados Unidos los diagnósticos son más tempranos y se producen “en torno al año, e incluso antes”.

        ATENTOS A POSIBLES SÍNTOMAS

        Asimismo, el presidente de Autismo España ha animado a los padres a estar atentos a aquellos síntomas que pueden servir para detectar este trastorno en sus hijos.

        “Síntomas hay muchos, pero estas personas se diferencian del resto porque tienen dificultades de comunicación, para expresarse y en la interacción social. Y aunque tengan capacidades verbales, tienen dificultad para aproximarse a un tercero y establecer una interacción social. Además, suelen tener conductas repetitivas y estereotipadas”.

        De Casas reconoce que los padres suelen estar atentos a estos síntomas pero “saben que tienen algo pero no que es autismo” y les anima a llevarlos al pediatra para ponerlo en su conocimiento y acudir a las asociaciones que, a su juicio, “cada vez están más preparadas para ayudar al diagnóstico y ofrecer apoyo a las familias”.

        FALSOS MITOS Y DISCRIMINACIÓN

        Asimismo, ha pedido desterrar los “falsos mitos” que rodean a este trastorno, como que son personas ensimismadas, agresivas o poco afectivas, que en todos los casos contribuyen a su estigmatización y “discriminación”.

        “Hay muchos mitos que combatir y solo se vencen de una manera, haciendo visible el autismo y viendo cómo se trabaja con estas personas, observándoles. El gran reto como sociedad es que a las personas con autismo se les conozcan como lo que son: personas”, ha defendido.

        De hecho, ha destacado que esta estigmatización les afecta hasta su edad adulta y dificulta su acceso al mercado laboral. “Hay muy pocas personas que se inserten laboralmente, unas porque no tienen capacidades adecuadas para hacerlo sin un apoyo y otras por sus problemas de interacción social, que hace que necesiten un apoyo para poder integrarse laboralmente y socializarse”, ha defendido De Casas.

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      • EL SÍNDROME DEL EMPERADOR

        EL SÍNDROME DEL EMPERADOR

        11 de Marzo de 2015

        EL SÍNDROME DEL EMPERADOR

         

        No son mayores de edad, pero son los verdaderos jefes de la familia. No son delincuentes comunes, pero pegan, amenazan, roban, agreden psicológicamente... Son los protagonistas del llamado "síndrome del emperador", un fenómeno de maltrato de hijos a padres que se ha instalado con fuerza en la sociedad.

        Este tipo de violencia no es nueva, pero en los últimos años su incidencia se ha disparado: desde el año 2000, los casos de este tipo de maltrato se han multiplicado por seis, con cerca de 6 mil 500 denuncias recibidas por la Fiscalía General del Estado el año pasado.

        Estos datos podrían reflejar sólo la punta del iceberg del problema, por la resistencia de los padres a denunciar a sus propios hijos. La pasada primavera, un caso sacó a la luz pública esta situación: una madre asturiana rogó a los servicios sociales que se ocuparan de su hija, cuyo comportamiento violento (golpes, robos, amenazas) ya no era capaz de resistir.

        Sin embargo, "éste no es un caso característico, la tendencia de los padres es a encubrir el problema", explica Luis González Cieza, coordinador del programa de maltrato infantil de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor, y que participó en una jornada sobre el "síndrome del emperador", organizada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

        En otros países, el fenómeno se ha tratado durante más años y los datos sobre su incidencia son más preocupantes. Un estudio realizado en Estados Unidos advierte que la violencia (no exclusivamente física) de adolescentes hacia sus padres tiene una incidencia de entre el 7 y el 18 por ciento en las familias tradicionales (en las monoparentales llega hasta el 29, mientras que las estadísticas canadienses aseguran que uno de cada 10 padres son maltratados).

        Razones:

        ¿Qué puede ocurrir en la personalidad de un niño para que llegue a agredir a sus padres? Los expertos señalan innumerables causas genéticas, familiares y ambientales que ayuden al desarrollo de este síndrome.

        Carlos Peiró, psicólogo de la Unidad de Orientación a la Familia de la Comunidad de Madrid, menciona, entre ellas, "el abandono de las funciones familiares, la sobreprotección y sobre exigencia simultáneas, los hábitos familiares determinados por la escasez de tiempo, la ausencia de autoridad, la permisividad y, sobre todo, la falta de elementos afectivos, como la calidez en la relación con los hijos. Se les educa más en otros entornos sociales que en la familia, algo que no ocurría hace tan sólo una década".

        Sin embargo, para otros expertos, aspectos familiares o sociales, como la permisividad o la ausencia de autoridad, no son suficientes para explicar este fenómeno. Así lo cree Vicente Garrido Genovés, psicólogo criminalista y autor de Los hijos tiranos: el síndrome del emperador.

        "Un padre excesivamente permisivo tiene como resultado un hijo caprichoso e irresponsable, pero no un hijo violento. La permisividad puede echar a perder a un niño (hacerse vago, juntarse con malas compañías, cometer delitos), pero si hay violencia es como resultado de un proceso de deterioro personal por falta de educación, generalmente al final de la adolescencia", explicó.

        Para Garrido, la clave está en que estos niños "son incapaces de desarrollar emociones morales (como la empatía, el amor o la compasión), lo que se traduce en dificultad para mostrar culpa y arrepentimiento sincero por las malas acciones".

        Por ello, asegura que el "síndrome del emperador" tiene causas tanto biológicas (dificultad para desarrollar emociones morales y conciencia) como sociológicas, ya que, en la actualidad, "se desprestigia el sentimiento de culpa y se alienta la gratificación inmediata y el hedonismo.

        "La familia y la escuela han perdido la capacidad de educación, y esto favorece que chicos con esta predisposición, que antes eran mantenidos por la sociedad, ahora tengan mucha más facilidad para exhibir la violencia".

        Carlos Peiró coincide en que el elemento decisivo son "las carencias más o menos claras en la adquisición de competencias personales", agudizado por el hecho de que "el hijo ideal de los padres está en franca contradicción con los hijos sociales ideales definidos por la sociedad de consumo".

        La importancia de los medios en este factor es clave: "La televisión enseña valores muy hedonistas y consumistas -apunta Garrido-, y dificulta el aprendizaje del autocontrol, es decir, la capacidad de esforzarse por renunciar a cosas inadecuadas y para perseguir metas que requieren esfuerzos. Los hijos tiranos ven en los medios muchas conductas y metas que son coincidentes con lo que ellos desean: pasarlo bien y hacer lo que quieran sin que nadie les obstaculice".

        Lo que para muchos es una falta de disciplina que se soluciona con un "cachete a tiempo", es, sin embargo, un problema mucho más profundo que exige "ayudar a que el niño desarrolle una conciencia sólida; ésta es la mejor policía. Y ello se logra aplicando castigos razonables, pero firmes, y explicando las razones morales y prácticas que supone su mala acción. En los casos más graves es, por desgracia, casi imposible", lamenta Garrido.

        Las madres, principales víctimas.

        Los escasos estudios realizados en España sobre este fenómeno no permiten elaborar un perfil exacto de las familias que acogen a un niño o joven con el "síndrome del emperador". Sin embargo, los expertos coinciden en una mayor incidencia en las familias monoparentales.

        "La mayoría de los casos se da en madres que vuelven a tener otra pareja", explica Luis González Cieza. Uno de los pocos estudios realizados al respecto es "La violencia de los jóvenes en la familia, una aproximación a los menores denunciados por sus padres", elaborado por el Centro de Estudios Jurídicos de la Generalitat de Cataluña.

        El informe asegura que la madre es la víctima en el 87 por ciento de las ocasiones que se produce este tipo de violencia, y que principalmente recibe agresiones físicas, aunque también son habituales las verbales. En el 13.8 por ciento de los casos, el estudio refleja que la intimidación se produjo con un cuchillo o un arma similar.

        González Geza añade que la edad media de los menores denunciados por este tipo de violencia es inferior a la de otros delitos. Mientras que en estos últimos es de 17.5 años, en el "síndrome del emperador"esde 16 años. Sus protagonistas, además, no suelen tener historial delictivo.

        Una última característica es que esta violencia familiar tiene una incidencia sensiblemente superior en hijos adoptados frente a los biológicos.

        Cómo detectar un 'emperador' en casa:

        1.- Incapacidad para desarrollar emociones morales (empatía, amor, compasión, etcétera) auténticas. Esto se traduce en muchas dificultades para mostrar culpa y arrepentimiento sincero por las malas acciones.

        2.- Incapacidad para aprender de los errores y de los castigos. Ante la desesperación de los padres, no parece que sirvan regaños y conversaciones, él busca su propio beneficio, parece guiado por un gran egocentrismo.

        3.- Conductas habituales de desafío, mentiras e incluso actos crueles hacia hermanos y amistades.

        Cómo enfrentarse al síndrome:

        1.- Desarrollar de manera intencionada y sistemática las emociones morales y la conciencia de los hijos, dándoles oportunidades para que practiquen actos altruistas y que extraigan lecciones morales.

        2.- Establecer límites firmes que no toleren la violencia y el engaño.

        3.- Prestar ayuda para que desarrollen habilidades no violentas que satisfagan su gran ego.

      • ALGUNOS NIÑOS CON AUTISMO MUEESTRAN MEJORAS A LOS 6 AÑOS SEGÚN UN ESTUDIO

        ALGUNOS NIÑOS CON AUTISMO MUEESTRAN MEJORAS A LOS 6 AÑOS SEGÚN UN ESTUDIO

        12 de Febrero de 2015

        Algunos niños con autismo muestran mejoras a los 6 años de edad, según un estudio

        Fuente: JAMA Psychiatry

        Fecha: Enero 2015

        ·         Ver noticia completa

        Más del 10 por ciento de los niños en edad preescolar a los que se había diagnosticado autismo experimentaron mejoras en sus síntomas a los 6 años de edad, y el 20 por ciento obtuvieron algunas mejoras en el funcionamiento cotidiano, según un estudio reciente.

        Los investigadores canadienses siguieron a 421 niños desde el momento del diagnóstico (entre los 2 y los 4 años de edad) hasta los 6 años de edad, y recogieron información en cuatro momentos del tiempo para ver cómo evolucionaban los síntomas y su capacidad de adaptación a la vida cotidiana.

        “Entre el 11 y el 20 por ciento lo hicieron muy bien”, dijo el líder del estudio, el Dr. Peter Szatmari, jefe del equipo de salud mental infantil y juvenil del Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto

        Pero la mejora de la gravedad de los síntomas no se relacionó necesariamente con mejoras en el funcionamiento cotidiano, dijo Szatmari. El 11 por ciento de los niños experimentaron cierta mejora de los síntomas. Aproximadamente el 20 por ciento mejoraron en lo que los expertos llaman el “funcionamiento adaptativo”, en referencia a cómo funcionan en la vida diaria. Estos no fueron necesariamente los mismos niños, dijo.

        “Puede haber un niño que a lo largo del tiempo aprenda a hablar, a socializar y a interactuar, pero aun así presente síntomas como la agitación, moverse de un lado para otro y hablar de forma repetitiva”, dijo Szatmari. “O puede haber niños que no pueden hablar ni interactuar, pero sus síntomas como la agitación se reducen notablemente a lo largo del tiempo”.

        La interacción entre estas dos áreas (la gravedad de los síntomas y la capacidad de funcionamiento) es un misterio, y debería ser el tema de más investigaciones, dijo Szatmari. Es necesario abordar tanto los síntomas como el funcionamiento cotidiano.

        Solamente 66 de los participantes del estudio eran chicas, y Szatmari halló que ellas tenían unos síntomas menos graves y experimentaron una mayor mejora de los síntomas que los chicos. Cuanto más pronto se diagnosticaba a los niños, más probabilidades tenían de mostrar mejoras en su funcionamiento, halló el estudio.

        Aproximadamente uno de cada 68 niños en Estados Unidos tiene un trastorno del espectro autista (TEA), y los chicos más que las chicas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. El TEA es un grupo de alteraciones del desarrollo marcado por dificultades sociales, comunicativas y conductuales. Los síntomas pueden variar de leves a graves y se cree que la afección es para toda la vida.

        El estudio fue publicado en línea en la edición de enero de la revista JAMA Psychiatry.

      • UN NIÑO INQUIETO NO ES UN NIÑO CON TDAH

        UN NIÑO INQUIETO NO ES UN NIÑO CON TDAH

        12 de Febrero de 2015

        Un niño inquieto no es un niño con TDAH

          A pesar de que cada vez más se habla del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no se despejan las dudas que la sociedad tiene sobre él. Es más, la popularización del tema ha logrado que muchos padres, preocupados por tener un hijo inquieto, acudan a las consultas pensando que su hijo es hiperactivo.

          Por ello los doctores Luis Caballero, jefe del Servicio de Psiquiatría de HM Hospitales, María Valeria Costarelli y Sara Izquierdo, psiquiatra y psicóloga del equipo Infanto-Juvenil, responsables del programa de Trastornos de Conducta Infantil, explican las diferencias entre un niño inquieto y uno con TDAH.

          «El TDAH es un síndrome que se caracteriza por síntomas de inatención, hiperactividad motriz e impulsividad. Suele empezar en la edad escolar, aunque no hay un patrón homogéneo de los síntomas. Por ejemplo, puede existir una falta de atención pero no una hiperactividad motriz», declaran los expertos.

          Para el diagnóstico, los síntomas deben darse en todos los ámbitos del niño, tanto en casa como en el colegio, y provocar un malestar psicológico, dificultades para la adaptación social y afectar al rendimiento académico.

          Asimismo, el TDAH puede cursar simultáneamente con otros trastornos psiquiátricos propios de la edad infantil, como los trastornos de conducta, emocionales o afectivos y de aprendizaje.

          Por el contrario, el niño inquieto o nervioso no presenta dificultades en ninguno de estos ámbitos, se relaciona bien con los demás y también en el entorno familiar. Es decir, la diferencia principal es que no presenta un malestar psicológico significativo.

          Diagnóstico y tratamiento

          Aunque hay excepciones, el TDAH suele detectarse entre los 7 y 10 años porque es cuando empiezan a apreciarse las dificultades adaptativas y de rendimiento escolar del niño.

          En la edad preescolar lo más manifiesto del TDAH son los problemas de conducta; en la adolescencia, a la pérdida de estima personal y desajuste social se unen el consumo de drogas, alcohol e incluso problemas legales.

          Los especialistas señalan que «una vez realizado el diagnóstico correcto y preciso, se indica un tratamiento personal e individualizado teniendo en cuenta las características del niño, su entorno familiar, social y escolar. Generalmente, los tratamientos combinados (abordaje psicoterapéutico individual y grupal, y terapia farmacológica) son los que tienen mejores resultados».

          Asimismo, estos niños necesitan apoyos especiales tanto en el colegio como en casa. El tipo de apoyo varía en función de las necesidades del niño, por lo que hay que coordinarse con los equipos de orientación del centro escolar para reforzar las áreas que el menor necesite.

          La familia, fundamental

          El contexto familiar es «fundamental» para cualquier niño y adolescente, y en pacientes con TDAH, la importancia es todavía mayor. Si las influencias entre los diferentes miembros de la familia son positivas, pueden ayudar a la buena evolución del niño.

          Desde el Servicio de Psiquiatría y Psicología Clínica de HM Hospitales se indica que el estilo educativo adecuado es aquel que asocia una disciplina clara y consistente con una afectividad positiva.

          Los menores con TDAH necesitan la guía y el apoyo de sus padres, pero responder adecuadamente a las necesidades, a la vez que manejar el mejor estrés y frustración que este trastorno produce en el entorno familiar puede suponer un reto lleno de dificultades.

          En muchas ocasiones resulta imprescindible el apoyo y orientación a los padres por parte de un profesional especializado.

          «Ante la sospecha de que un hijo padezca TDAH, lo recomendable es llevarle al pediatra, que les informará sobre los pasos a seguir y a qué especialista acudir», concluyen los expertos.

        • LA IMPORTANCIA DEL SUEÑO EN LOS ADOLESCENTES

          LA IMPORTANCIA DEL SUEÑO EN LOS ADOLESCENTES

          7 de Febrero de 2015

          Los adolescentes que duermen mal e insuficientemente pueden desarrollar problemas con el alcohol y las drogas

          Fuente: Alcoholism: Clinical and Experimental Research

          Fecha: Enero 2015

          MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

          Un nuevo estudio ha encontrado que los problemas de sueño y las horas de sueño de los jóvenes pueden predecir una serie de problemas específicos, incluyendo entre ellos el consumo excesivo de alcohol, la conducción bajo los efectos del alcohol y el comportamiento sexual de riesgo en una muestra representativa a nivel nacional. Estos resultados se publican en la edición digital de febrero de ‘Alcoholism: Clinical & Experimental Research’.

          Las dificultades para dormir y falta de sueño son comunes entre los jóvenes estadounidenses e investigaciones anteriores mostraron que la falta de sueño puede predecir problemas relacionados con el alcohol y el consumo de drogas por parte de adolescentes y adultos jóvenes en muestras de alto riesgo.

          “Las encuestas nacionales indican que el 27 por ciento de los niños en edad escolar y el 45 por ciento de los adolescentes no duermen lo suficiente”, señala Maria M. Wong, profesora y directora de Formación Experimental en el Departamento de Psicología de la Universidad Estatal de Idaho, Estados Unidos.

          “Otros trabajos han demostrado que aproximadamente uno de cada diez adolescentes padece problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido casi todos los días, o cada día, durante el último año”, apunta Wong, autora de esta investigación.

          “Esta investigación es importante ya que aumenta nuestro conocimiento sobre la relación del sueño con problemas de consumo de sustancias para incluir no sólo los problemas de sueño, es decir, para conciliar el sueño y/o mantenerlo, sino también la falta de sueño, entendida como horas de sueño”, añade Tim Roehrs, director de Investigación del Centro de Trastornos del Sueño en el Hospital Henry Ford, y uno de los primeros científicos en identificar la insuficiencia de sueño como un problema clínico en la década de 1990.

          “Entre los adultos normales, las dificultades para dormir y el insomnio han predicho el inicio del consumo de alcohol un año después y un mayor riesgo de cualquier trastorno por consumo de drogas ilícitas y dependencia de la nicotina 3,5 años después”, destaca Wong.

          “Entre los alcohólicos adultos que recibieron tratamiento para la dependencia del alcohol, las personas con insomnio al inicio del análisis eran más propensas a recaer en el consumo de alcohol. La asociación entre la falta de sueño y el consumo de sustancias también se ha visto en los grupos de edad más jóvenes”, explica esta experta.

          El cansancio durante la infancia predijo una menor inhibición de respuesta en la adolescencia, que a su vez indica el número de drogas ilícitas que se consumirán en la edad adulta. El cansancio en la infancia también determinó directamente la presencia de un consumo excesivo de alcohol, lipotimias, conducir después de beber alcohol y el número de problemas con el alcohol de por vida en el comienzo de la edad adulta.

          El propósito de esta investigación fue examinar si las dificultades del sueño y las horas de sueño predicen de forma prospectiva varios problemas graves relacionados con sustancias que incluyen el consumo excesivo de alcohol, la conducción bajo los efectos del alcohol y una conducta sexual de riesgo.

          Wong y sus coautores analizaron los datos recogidos a través de entrevistas y cuestionarios a 6.504 adolescentes (52 por ciento niñas y 48 por ciento niños) que participan en el Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adolescente y recogieron los datos durante tres olas, 1994-1995, 1996 y 2001-2002.

          “Las dificultades para dormir en la primera ola predijeron significativamente los problemas interpersonales relacionados con el alcohol, el consumo excesivo de alcohol, las borracheras, la conducción bajo los efectos del alcohol, llegar a una situación sexual por la bebida de la que se arrepienten más tarde, y consumir cualquiera droga ilícita y los problemas relacionados con las drogas, en la segunda ola”, detalla Wong.

          “Los problemas relacionados con sustancias como el consumo excesivo de alcohol, la conducción bajo los efectos del alcohol y la conducta sexual de riesgo son más importantes que otros debido a su asociación con la conducción temeraria, accidentes automovilísticos, lesiones físicas e, incluso, la muerte, así como el riesgo de enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados”, añade.

          “La tasa de problemas de sueño en esta muestra de adolescentes es bastante similar a la de los adultos –resalta Roehrs– Un 10 por ciento el insomnio crónico y un 30 por ciento el insomnio ocasional, lo que indica la base biológica subyacente del insomnio. Por otra parte, las consecuencias de las dificultades para dormir y la insuficiencia de sueño cuando se suman al uso de alcohol u otras sustancias pueden afectar tanto a áreas médicas como de comportamiento, como un accidente automovilístico o la reducción de futuras oportunidades de trabajo por perder la implicación en la formación”.

          “Estudios previos sobre adolescentes han sido extraídos en su mayoría a partir de muestras de alto riesgo –subraya Wong–. Este análisis se suma a la literatura existente al establecer la relación entre dos variables del sueño, dificultades para dormir y las horas de sueño, y las probabilidades de graves problemas con el alcohol y las drogas en una muestra representativa a nivel nacional”.

          Tanto Wong como Roehrs creen que los padres pueden desempeñar un papel importante en cuanto a los hábitos de sueño de los adolescentes. “Los padres necesitan conocer los horarios, patrones y hábitos de sueño de sus hijos –apunta Wong–. Si los niños sufren dificultades para dormir o mala higiene del sueño, es importante que los padres hablen con ellos y averigüen los factores que pueden estar causando los problemas”.

          “Los padres podrían explicar la importancia del sueño a sus hijos, por ejemplo, cómo el sueño puede afectar al desarrollo del cerebro y, por lo tanto, el autocontrol y comportamiento. Además, podrían ayudar a sus niños a mantener un horario regular de sueño y monitorizar/controlar las actividades de sus hijos antes de dormir, por ejemplo, sin videojuegos o mensajes de texto después de cierta hora por la noche”, aconseja.

          En este sentido, Roehrs apunta a los progenitores que al supervisar la salud del sueño de su hijo adolescente, puede haber dos cuestiones diferentes: dificultad para dormir y falta de sueño. Wong espera que las futuras investigaciones aborden cómo ambos temas pueden afectar a los mecanismos del cerebro, que a su vez influyen en el control y los procesos cognitivos y de comportamiento.

          “Los periodos prolongados de vigilia parecen afectar negativamente en la corteza prefrontal o PFC -subraya esta experta–. PFC regula el afecto, la atención y las actividades cognitivas complejas. Un estudio reciente mostró que los sujetos con falta de sueño experimentaron una pérdida de conectividad funcional entre la amígdala y el PFC medio en comparación con los controles. De este modo, los futuros estudios podrían examinar cómo los circuitos neurales median en el efecto de los problemas de sueño en la autorregulación y los comportamientos de riesgo”.


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        • El alcohol en los adolescentes

          El alcohol en los adolescentes

          25 de Octubre de 2014

          El cerebro joven se recupera de «una» borrachera, no de muchas

            16 de octubre de 2014. Efe.  Bilbao.

            El cerebro de un joven puede recuperarse sin daños de ”una” borrachera, pero cuando padece ”atracones” de alcohol todos los fines de semana en los ”botellones” pierde ”de forma permanente” la capacidad de aprender y memorizar, y se produce un ”retraso irreversible en la zona de conocimiento”. ”Ya se está viendo a muy buenos estudiantes que fracasan en la universidad, porque no pueden aprender, no entienden lo que leen ni captan lo que les dicen”, ha advertido la jefa del laboratorio de Patología Celular del Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia, Consuelo Guerri.

            Guerri ha participado  en Bilbao en el simposio anual sobre drogodependencias, que este año se dedica al consumo de alcohol entre adolescentes y jóvenes, organizado por el Instituto Deusto de Drogodependencias.

            Tras recordar que el cerebro está en desarrollo hasta los 21 años y en referencia siempre a adolescentes mayores de 18 años, Guerri ha comentado, en declaraciones a los medios de comunicación, que ”si quieren tener la máxima capacidad intelectual, es mejor que no se emborrachen y menos todos los fines de semana y con el estómago vacío, porque ‘a palo seco’ el alcohol se absorbe más”.

            Ha defendido que los adolescentes tienen que estar informados de dónde está el riesgo y después ”son libres de elegir lo que quieren hacer con su vida”.

            Ha matizado, sin embargo, que ”tampoco hay que asustar, porque no pasa nada por emborracharse una vez, el problema es cuando repites todas las semanas” y ha aconsejado que el momento de parar de beber es cuando empiezan los mareos porque significa que el nivel de alcohol en sangre ”ya es muy alto”.

            Esta especialista ha recordado que ”siempre” se ha bebido alcohol y que los adultos también consumen, pero ahora ha cambiado el ”patrón” de consumo, que se practica en forma de ”atracón” los fines de semana y sin ingerir comida.

            ”En dos horas se machaca al cerebro y cuando ese cerebro se está recuperando, llega otra vez el fin de semana y lo vuelves a machacar”, ha dicho en referencia al consumo abusivo y ha añadido que resulta ”mucho más peligroso consumir la misma cantidad de alcohol en pocas horas, que distribuido en varios días, porque no se llega a picos tan altos de alcohol en sangre”.

            Ha resaltado que la adolescencia es un período ”muy crítico” para los consumos de alcohol y otras drogas, porque el hecho de que el cerebro aún esté en desarrollo hace que sean unos ”inconscientes, que no vean los peligros y que les guste el riesgo”.

            Cuanto antes se inicie el consumo, la zona cerebral que rige los estímulos ”se hipersensibiliza” y aumenta el riesgo de tener problemas con el alcohol en la etapa madura, ha advertido.

            Guerri ha citado estudios que establecen que si se empieza a beber con 21 años existe un riesgo del 5 por ciento de tener problemas en la edad adulta, y se empieza con doce, el riesgo se incrementa hasta el 20 por ciento.

            También ha participado hoy en el simposió Gabriel Rubio, neuropsiquiatra del Hospital Universitario 12 de Octubre, quien se ha referido a un estudio, según el cual los adolescentes que han sufrido malos tratos tienes más riesgo de consumo abusivo de drogas.

            Ha aclarado que, en dicha investigación, se ha considerado malos tratos tanto los abusos sexuales y físicos, como ”la sensación” de algunos jóvenes de que ”no están suficientemente atendidos por sus padres”.

            Esta situación ”es frecuente cuando el padre y la madre trabajan y están fuera todo el día”, ha dicho.

            ETIQUETAS → EFE • Noticia 

          • ALEXITIMIA

            ALEXITIMIA

            25 de Octubre de 2014

            La presencia de Alexitimia en el espacio escolar

            Autor/es: Noemí Colín Cruz.

            Fuente: Revista Internacional PEI

            Referencia: Volumen 4, número 7, página(s)

            Fecha: Julio-Agosto 2014

            Resumen

            Los altos índices de reprobación y abandono escolar en la educación media superior nos hace pensar en las diferentes circunstancias que atraviese el alumno, desde lo familiar hasta lo socio-cultural, donde encontramos a la alexitimia como un posible factor de esas estadísticas. La alexitimia se caracteriza como una forma de conducta donde la persona no puede expresar sus emociones, sin embargo esto no quiere decir que no sienta, es decir, la persona es incapaz de saber y especialmente de expresar en palabras lo que siente, pero no sabe si está enojada, decepcionada, triste, etc. Se presenta por dos situaciones: la primaria, que tiene que ver con la genética o neuro-atómico y la secundaria que puede provenir de: un trauma psicológico masivo, de una agresión traumática y/o del contexto sociocultural. Las características de la alexitimia dan parámetros para saber si en la escuela algún alumno la padece, y actuar en consecuencia canalizándolo con el médico especialista para su tratamiento y mejora. De esta forma se apoya al alumno.

          • El TDAH puede afectar el rendimiento escolar incluso desde segundo curso

            El TDAH puede afectar el rendimiento escolar incluso desde segundo curso

            10 de Octubre de 2014

            El TDAH puede afectar el rendimiento escolar incluso desde segundo curso

            Fuente: Pediatrics

            Referencia: Volumen 134, número 4, página(s) 992 -1000

            Fecha: Octubre 2014

            HealthDay News — El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) puede dañar el rendimiento académico y las habilidades sociales de un niño incluso desde el segundo curso, plantea un nuevo estudio australiano.

            Los niños de 6 a 8 años de edad que recibieron pruebas y que obtuvieron una puntuación alta en los síntomas de TDAH fueron más propensos a tener unas calificaciones más bajas en la escuela primaria y a tener problemas para encajar con los demás niños, en comparación con los niños sin TDAH, informaron los autores del estudio.

            Los niños con TDAH también fueron más propensos a tener otros trastornos de salud mental o del desarrollo, entre ellos ansiedad, depresión y autismo, según el estudio.

            “Ya en esta etapa relativamente joven, está muy claro que los niños tienen problemas funcionales importantes en todos los dominios que registramos”, comentó el autor líder del estudio, el Dr. Daryl Efron, pediatra del desarrollo y conductual del Hospital Pediátrico Real, en Melbourne. “En todas las medidas, hallamos que los niños con TDAH rendían mucho peor que los niños del grupo de control”.

            El estudio, que aparece en la edición en línea del 29 de septiembre de la revista Pediatrics, es uno de los primeros informes del Proyecto de Atención de los Niños (Children’s Attention Project), un examen del TDAH a largo plazo financiado por el gobierno australiano.

            Los investigadores evaluaron a casi 400 niños entre los 6 y los 8 años de edad en 43 escuelas de Melbourne, e identificaron a 179 con TDAH y a 212 sin el trastorno, que servirán como “grupo de control”. Se observará a esos niños durante toda su carrera académica.

            Para el segundo curso, los niños con TDAH ya tenían problemas. Era más probable que puntuaran por debajo del promedio en lectura y matemáticas, y también que tuvieran problemas para conectar socialmente con sus compañeros, apuntaron los investigadores.

            Por ejemplo, el 33 por ciento de los niños con TDAH leían por debajo del promedio, y el 46 por ciento tenían habilidades matemáticas por debajo del promedio. Entre los niños sin TDAH, apenas el 6 por ciento leían por debajo del promedio y casi un 15 por ciento tenían habilidades matemáticas inferiores al promedio, hallaron los investigadores.

            Y los niños con TDAH eran más propensos a tener otros problemas de salud mental o del desarrollo, como ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, depresión, manía y autismo, comentó Efron, que también es profesor principal de la Universidad de Melbourne.

            “Algunas personas creen que solo cuando los niños crecen se pueden detectar estas comorbilidades. Pero mostramos que se pueden detectar a esta edad temprana si se buscan”, aseguró.

            Además, esos problemas parecen acumularse en algunos niños con TDAH, ya que el 30 por ciento tenían dos de estas discapacidades, y el 24 por ciento padecían tres. En comparación, alrededor del 6 por ciento de los niños sin TDAH tenían dos de esas discapacidades, y alrededor del 1 por ciento presentaban tres, según el estudio.

            Los investigadores hallaron que los niños de ambos sexos con TDAH se veían afectados por igual por el trastorno.

            “No hay tanta investigación sobre las chicas con TDAH, así que no sabemos tanto”, dijo Efron. “Cuando atendemos a las chicas, en mi experiencia, están tan afectadas como los chicos. Pero es un hallazgo de investigación novedoso”.

            Para acceder al texto completo es necesario consultar las características de suscripción de la fuente original: http://pediatrics.aappublications.org/

          • Practicar ejercicio después del colegio mejora la cognición en niños de 7, 8 y 9 años

            Practicar ejercicio después del colegio mejora la cognición en niños de 7, 8 y 9 años

            10 de Octubre de 2014

            Practicar ejercicio después del colegio mejora la cognición en niños de 7, 8 y 9 años

            Fuente: Pediatrics

            Fecha: Septiembre 2014

            MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

            Los niños que realizan actividad física entre moderada y vigorosa durante al menos 60 minutos al día después de salir de la escuela registraron una mejora sustancial en su capacidad para prestar atención, evitar la distracción y cambiar entre tareas cognitivas, según concluye una prueba realizada durante nueve meses con 221 niños y que se detalla en la revista ‘Pediatrics’.

            La mitad de los sujetos del estudio fueron asignados aleatoriamente a seguir un programa después de la escuela y el resto fue colocado en una lista de espera. Todos los participantes se sometieron a pruebas de imagen cerebral y cognitiva antes y después de la intervención.

            “Los que estuvieron en el grupo de ejercicio recibieron una intervención estructurada que fue diseñada de la forma que les gusta a los niños moverse”, señala el director del estudio, el profesor de Kinesiología y Salud Comunitaria de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, Charles Hillman. “Realizaron sesiones cortas de ejercicio intercaladas con descansos en un periodo de dos horas”.

            La intervención, llamada ‘FitKids’, se basa en el programa de ejercicios CATCH, una iniciativa de promoción de la salud basada en la investigación que fue inicialmente financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y ahora es utilizado por las escuelas y los departamentos de salud en todo el país. Los niños en el grupo de ejercicio FitKids llevaban monitores de la frecuencia cardiaca y podómetros de la durante la intervención.

            “En promedio, las tasas cardiacas de los niños corresponden con un nivel de moderado a vigoroso a la intensidad del ejercicio y un promedio de alrededor de 4.500 pasos durante la intervención de dos horas”, detalla Hillman. Los niños estaban activos unos 70 minutos al día y, como era de esperar, la aptitud aumentó más en el grupo de intervención en el transcurso del estudio. “Hemos visto un aumento de seis por ciento en la aptitud de los niños en el grupo de intervención FitKids”, resalta Hillman.

            Los niños que realizaron el programa de ejercicio también mostraron aumentos sustanciales en la “inhibición atencional”, una medida de su capacidad para bloquear las distracciones y concentrarse en la tarea en cuestión y mejoraron en “flexibilidad cognitiva”, que implica el cambio entre tareas intelectuales, manteniendo su velocidad y precisión. Los niños del grupo de control de lista de espera registraron mejoras mínimas en estas medidas, en línea con lo que cabría esperar como resultado de la maduración normal durante los nueve meses, según Hillman.

            “Los menores en el grupo de intervención mejoraron dos veces en comparación con los niños en lista de espera en cuanto a su precisión en las tareas cognitivas -subraya–. Y encontramos cambios generalizados en la función cerebral, que se refieren a la distribución de la atención durante las tareas cognitivas y la velocidad de procesamiento cognitivo. Estos cambios fueron significativamente mayores que los mostrados por los niños en lista de espera”.

            “Curiosamente, las mejoras observadas en la intervención FitKids se correlacionaron con la tasa de asistencia, de manera que una mayor asistencia se vinculó con un mayor cambio en la función cerebral y rendimiento cognitivo”, dijo Hillman. El estudio no distingue entre mejoras que fueron el resultado del aumento de la aptitud de las que pudieran derivarse de la interacción social, la estimulación y la participación de los menores que hicieron ejercicio tras la escuela, matiza Hilman.

            “El hecho es que los niños son seres sociales, que realizan actividad física en un entorno social. Una gran razón por la que los niños participan en un entorno deportivo estructurado es porque les resulta divertido y hacen nuevos amigos. Y esta intervención fue diseñada para satisfacer esas necesidades también”, concluye.

          • La sociedad de consumo adoctrina desde niños

            La sociedad de consumo adoctrina desde niños

            30 de Septiembre de 2014

            Una vez comprados, crean en el niño un sentimiento de nueva necesidad. El producto queda desfasado a la semana de comprarse. Leer+

          • Psicología y psicopedagogía

            Psicología y psicopedagogía

            1 de Octubre de 2013

            Acaba el verano y en psicología Infantil Montse Martín estamos para ayudar y asesorar a los niños y adolescentes que lo necesiten al igual que a sus familias . Queremos recordaros que a parte de realizar evaluación diagnóstico y tratamiento... de distintos problemas psicológicos que afectan a la infancia y la adolescencia, tenemos servicio de psicopedagogía donde se imparte ayuda a niños con dificultades de aprendizaje, lecto-escritura, matemáticas y expresión oral y escrita en grupos de tres niños, las plazas son muy limitadas.